Arcilla y Barro

Arcilla y Barro
Arcilla y Barro

La tardía implantación de la industria en España en comparación con otros países europeos, unida a su peculiar proceso de desarrollo, es quizá la razón fundamental por la que se explica la gran riqueza de manifestaciones alfareras y cerámicas  que se conservan aun dentro de la Península, manifestaciones repartidas por toda la geografía española y que merecen, al menos, un breve repaso.

Aunque el término “cerámica” se emplea muchas veces para designar todos los trabajos realizados con barro, dicho concepto, en su sentido más estricto, se refiere únicamente a aquellos trabajo en barro que, posteriormente, has sido decorados siguiendo técnicas muy diferentes. Esta decoración que transformara la alfarería en cerámica puede realizarse con técnicas muy diferentes y también en distintos momentos de la elaboración de la pieza.

La diversidad de formas y decoraciones -la mayoría de ellas de gran tradición, si bien en muchos lugares se siguen renovando los diseños- viene dada por las diferentes técnicas de modelado, cocción y decoración, pero también por la calidad, procedencia y componentes de la materia prima utilizada: el barro. Este será el principal protagonista de la clasificación por oficios seguida a lo largo de esta categoría.